Zeva
Crear cuenta

Blog · facturacion

Factura rectificativa: cuándo y cómo

Publicado el 2026-10-15

Emitiste una factura y estaba mal. El importe, el NIF, el concepto, el tipo de IVA. La reacción natural es borrarla y volver a hacerla. Y es exactamente lo que no se puede hacer.

Una factura emitida es un documento con efectos fiscales que ya ha entrado en tu numeración. Se corrige emitiendo otra, la rectificativa, que la referencia y la ajusta. Nunca se sobrescribe ni se elimina.

Cuándo procede una rectificativa

No cualquier cambio exige rectificativa. Los casos previstos son cuatro grandes familias:

Este último grupo es el que más dinero recupera y el que menos se usa, porque exige cumplir plazos y formalidades estrictos —notificaciones, reclamación previa, plazos desde el vencimiento— que conviene revisar con tu asesoría antes de emitir nada.

Los tipos, y por qué importan

Las rectificativas se clasifican según su causa, y esa clasificación viaja con la factura en los sistemas de facturación verificable. En la práctica se distinguen la rectificación por error en los datos, la que se debe a concurso del destinatario, la de créditos incobrables, un cajón para el resto de causas, y una específica para rectificar facturas simplificadas.

Elegir bien el tipo no es burocracia: cada causa tiene su plazo, sus requisitos y su tratamiento en la declaración de IVA. Y en un sistema de facturación verificable esa marca queda sellada junto al resto del contenido.

Por sustitución o por diferencias

Hay dos formas de rectificar y conviene saber cuál usas.

Por sustitución: la rectificativa contiene los importes correctos completos y sustituye a la original. Es la más clara de leer y la que menos errores genera; además, para el cálculo del impuesto hay que indicar cuáles eran los importes rectificados, para que se pueda determinar la diferencia.

Por diferencias: la rectificativa recoge solo el ajuste, positivo o negativo, respecto a la original. Es más compacta pero más fácil de malinterpretar meses después.

Sea cual sea, la rectificativa lleva su propia serie y su propia numeración, distinta de las facturas ordinarias, y tiene que identificar de forma expresa la factura o facturas que rectifica y el motivo. Sin esos dos datos no es una rectificativa: es una factura nueva que descuadra tus libros.

Qué hace Zeva con las rectificativas

En Zeva se rectifica desde la factura original ya emitida. Se abre la pantalla de rectificar, se precargan sus líneas para que corrijas los importes correctos, se elige el tipo de rectificativa con su causa explicada en lenguaje claro, se escribe el motivo y se crea un borrador rectificativo. A partir de ahí, se emite por exactamente el mismo camino que cualquier otra factura, con el mismo sellado.

Lo interesante es lo que el sistema no te deja hacer, que es donde se evitan los problemas de verdad:

Después, la rectificativa resta sola donde tiene que restar: en el libro registro de IVA y en el modelo 303 figura con base y cuota negativas, con el mismo criterio en los dos sitios. No hay que acordarse de nada ni hacer ajustes manuales. Es la ventaja de que el libro y el modelo lean el mismo conjunto de documentos, como se explica en libros registro de IVA: qué son.

Las fronteras, dichas en voz alta:

Todo esto forma parte de la facturación de Zeva y llega solo hasta la contabilidad, sin retecleo. Si tu problema es de cobro y no de contenido, mira antes qué dice albarán y factura: en qué se diferencian: a veces lo que hay que corregir está aguas arriba.

Errores que se repiten

Comprobaciones antes de emitir una rectificativa

Solicitar demo
Factura rectificativa: cuándo y cómo · Zeva